Pasiones XV
Estos cuatro agradables días que descansé estuvieron atravesados principalmente por dos sensaciones: soledad y tristeza. Claro, es normal, es natural ya que es el puente de Día de Muertos, así que uno intenta encontrar respuestas en estas fechas cuando no se tuvo la oportunidad de decir adiós. O al menos eso es lo que dice mi psicóloga. Ayer cuando salí por el pan, vi a un grupitos de niños pidiendo calaverita, la panadería tenía una botarga de huevo publicitando el pan de muerto. Pasé también por una veladora para mi papá y antes de dar vuelta en la esquina sentí una profunda tristeza, de saber que es lo que me queda de él, una vela cada año, entre otras y valiosas cosas. Antes de salir por el pan le dediqué la tarde al partido de los Cowboys que perdieron en último momento lo cual no dejó de ser frustrante y divertido a la vez. Igual jugué como seis horas Tomb Raider. Son detalles que intentan rendir un homenaje a esa persona que es mi padre. Si pudiera decirle algo le diría que no h...