Citas de Gilles Deleuze extraídas de su abecedario con Claire Parnet

Queríamos decir: hasta ahora habláis abstractamente del deseo porque extraéis un objeto que se supone que es el objeto de vuestro deseo, de ahí que se pueda decir deseo una mujer, deseo hacer tal viaje. Deseo esto, deseo aquello, mientras que nosotros decíamos algo muy simple: no deseáis nunca a alguien o algo, deseáis un conjunto. No es complicado, realmente. Y nuestra pregunta era: ¿cuál es la naturaleza de las relaciones entre los elementos, para que exista el deseo, para que se conviertan en deseables? Es decir, yo no deseo una mujer, y me avergüenza decir cosas como estas: Proust lo ha dicho y en Proust es muy lindo, no deseo una mujer deseo a su vez un paisaje que está envuelto en esa mujer, un paisaje que de hecho no conozco y que presiento de tal manera que mientras no he desplegado este paisaje no seré feliz, es decir, mi deseo habrá fracasado, mi deseo quedará insatisfecho. Y aquí tomo un conjunto en dos términos: Mujer-paisaje, es algo completamente diferente. Cuando una mujer dice: ''Quiero un vestido, una blusa, está claro que ella no desea ese vestido en abstracto, sino que lo quiere en todo un contexto, que es un contexto de su propia vida, que ella va a organizar, el deseo no sólo en relación con un paisaje, sino con personas que son sus amigos o personas que no son sus amigos, con su profesión y así sucesivamente. Yo no deseo nunca algo solo y nada más. Asimismo, tampoco deseo un conjunto, sino más bien deseo ''en'' un todo. 

La gente sólo tiene encanto en sus locuras. [...] El punto de la demencia de alguien es la fuente misma de su encanto. 

Uno tiene encuentros con las cosas en vez de con la gente. No hago encuentros con los intelectuales y si lo hago es por otras razones, que me gustan y si tengo un encuentro con él es por lo que hace. Por su trabajo actual, su encanto, todo eso. Tienes encuentros con esos elementos, [...] pero no con las personas.


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