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Bodas de sangre y Yerma

Bodas de sangre y Yerma Terminé de leer Bodas de sangre y Yerma de Federico García Lorca, los dos grandes textos trágicos del autor, y en donde queda fuera La casa de Bernarda de Alba por pertenecer, más bien, al drama -por más que haya quienes quieran verla como parte de una trilogía (Miguel García-Posada)-. En ellas se tratan diversos temas de los cuales rescato principalmente tres: el deseo insatisfecho frente a la ineluctabilidad del destino, porque no son los factores sociales o económicos los que impiden la conjunción de las aspiraciones entre los personajes sino la necesidad un ello  que domina sus vidas; también las pasiones, entendidas en términos de inseguridad e impulsividad, angustia y desasosiego, encarnadas por la Novia o Yerma respectivamente; y la fuerza de la mujer, en el sentido de volver aquello que las oprime o obstaculiza en sus medios para salir avante aún cuando, en una mano, las consume por dentro un pesar y sufrimiento igual a un incendio, y, en la otra man...

El Despojo de Rosario Castellanos

«El Despojo» Me arrebataron la razón del mundo y me dijeron: gasta tus años componiendo este rompecabezas sin sentido. No hay más. Un acto es una estatua rota. Una palabra es sólo la imagen deformada en un espejo. ¿Qué vas a amar? ¿Un cuerpo que se pudre ─ese pantano lento en que te ahogas─ o un alma que no existe? ¿Qué puedes esperar? El tiempo es lo continuo y si dices:  «mañana»  mientes, pues dices  «hoy» . Ni siquiera se muere. Algo muy leve cambia y sigues, dura, en piedra; creciendo en vegetal y otra vez despertando en lo que eras. Otra vez. Otra vez. Me dijeron: no busques. Nada se te ha perdido. Y los vi desde lejos ocultar lo que roban y reír

Yellowjackets o sobre el fracaso de una serie

Yellowjackets o sobre el fracaso de una serie  Hay series que con el tiempo tienen que cambiar su planteamiento inicial, o en el desarrollo lógico de su propia trama se ven necesitadas de dar pasos cada vez más lejanos de su origen hasta que éste se difumina. Hay series que saben mantener la fuerza del principio hasta el final y en su transcurso tienen temporadas que son insufribles. Hablo concretamente de Dexter, Smallville y Breaking Bad, respectivamente. Pero no sé en dónde entraría lo que le está pasando a una serie que pasó de ser mi favorita a convertirse en algo aborrecible y desesperante, es decir, Yellowjackets.  Yellowjackets comencé a verla de forma imprevista, ni siquiera creí que me fuese a gustar, y de hecho el primer capítulo y el segundo no fueron de mi mejor agrado, sin embargo fui paciente hasta que la serie se desplegó en toda su potencia para luego maravillarme, cautivarme y enloquecerme. Es una serie que trata acerca de un grupo de campeonas de futbol de s...

La plaza del Puerto Santo

La plaza del puerto Santo de Luisa Josefina Hernández Terminé de leer La plaza de Puerto Santo de Luisa Josefina Hernández, una novela que relata la vida en un pueblo mexicano donde no pasa nada desde su fundación, un lugar en el que se respira el quietismo y una cierta reticencia al cambio, hasta que un día se ve transformada su realidad a partir de las reuniones nocturnas de un grupo de hombres en torno a la plaza principal. Si bien son los varones quienes en lo superficial reflejan el movimiento de la trama, las verdaderas protagonistas son las damas quienes en lo profundo les corresponde tejer los motivos que dan sentido a la novela.  Dentro de sus peculiaridades guarda la de hacer una crítica hacia las mujeres desde un tono meramente machista y al provenir de una escritora no deja de producir una ligera sensación de rareza, aunque tras un somero análisis se entiende que al poner tantas quejas infundadas, infantiles e impúdicas, lo que espejea es la ridiculez en que caemos todo...

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7 Me quebraré uno de estos días con un gélido y silencioso tropezón en este maldito frío alejado de Dios entumecido sin purificar ya nuevos males. Durante las noches y al salir del alba el pitido de un tren anuncia su paso cargado de arenas soñolientas mil sueños se mecen entre las estrellas. Del color de tus ojos ya prendido prefiero luchar por seguir despierto y la lumbre inapagable que reflejan acompaña todos mis tormentos. Recuerdos quedan del sudor de la noche al día un sollozo nace de observar un tractor deseo quemarme en esa tierra ardiente a separarme de tu aliento enrarecido.

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5 Derrotado, expulsado de tus entrañas, defendiéndome con mis versos cueleques  contra tu furia arrebatada acabo agradecido contigo por moldearme primero hasta la suma perfección para luego dejarme desasido. El calor que me hace sudar los huesos es reemplazado por un frío inmovilizante  y las risas resuenan como vidrio roto estrellado en la inmaculada loseta de una casa vacía, sin vida, ya apagada. No sé si alguna vez aprenda a decidir entre opciones exentas de arrepentimiento mundos en dónde mirar el amanecer contigo a mi lado, y el atardecer.

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4 Vine a tierra caliente iluso de ti creyendo como un religioso arrepentido acerca de tu existencia, de la verdad que tan sólo en tus ojos como violetas se refleja, y no en las letras ni tampoco en una reflexión o la razón sino en una canción distante en el atardecer de cara al cerro viejo en cada misterio ora garza ora melón entre el horno de piedra y la báscula. Y me pregunto cómo o por qué con dolor llenas esos costales sin fondo en cada mano en vez de mostrarnos cariño dulcemente purifica mis imperfecciones, sigue sigue moldeándome a tu manera hasta recuperar el sentido de un pacto  el de una eternidad compartida en un comal.